Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de febrero, 2016

Es hora de abrir, es hora de abrir, es hora de abrir el show. Una cortina se abre, se oye una voz…

Parece que no ha pasado tanto tiempo. A día de hoy son ocho años, tres meses y 19 días desde la noche cuando se cumplió mi sueño imposible de ver a Soda Stereo en vivo. Imposible porque llevaban diez años separados y ni en mis sueños más optimistas los vi reunidos (bueno, eso es mentira porque muchas veces soñé que se juntaban, pero a efectos prácticos viene a ser lo mismo). Después de semejante regalo del destino me sentí lo suficientemente afortunado ya como para pedir que se me cumpla algún otro deseo excesivo. Lo primero en la lista era, cómo no, Pink Floyd, de ley sin Syd Barrett y aunque sea sin Roger Waters. Después de las incansables veces en que Roger y David Gilmour han hablado del fin definitivo de la banda y después de la muerte de Richard Wright, me convencí de que lo del live8 fue el último sorbo del néctar divino de uno de los más grandes grupos de rock (vamos a obviar el Endless river), y que nunca de los nuncas los vería en vivo, en directo y en persona. Eso me dejaba…