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Mostrando las entradas de mayo, 2012

Ella me confundió con otra persona

Me acerqué al bar para comprar una cerveza. Ella estaba ahí, comprando algo también con su madre. Ya habíamos saludado cuando ella llegó al lugar. Nos miramos, sonreímos, y me preguntó que cómo era que me llamaba yo. Le dije mi nombre y ella lo repitió. Entonces le pregunté su nombre y ella me lo dijo. Hasta ahí, todo bien. Después ella, notando una falta de decisión o un exceso de timidez o, simplemente, unas pocas ganas de conversar, me preguntó si yo era el tipo que se le acercó a conversar en el Aguijón. Yo sonreí y le dije que no, que no era yo. Ella dijo que sí, que sí era yo. Yo estaba seguro que no era yo, pero, por si acaso, por si no me acordara haberme acercado a alguien alguna vez que estuve en el Aguijón, le pregunté que cuándo había conocido al tipo este y ella me dijo que la semana pasada. Con esa respuesta quedé seguro que no era yo y le dije que no era posible que haya sido yo porque no he ido al Aguijón en años. Creo que ella creyó que me estaba haciendo el chistoso …

El tipo más triste del mundo...

Aunque había oído mucho de él, no lo conocía. Lo conocí recién un día que llegó a cobrar una plata, caótico como un tornado cansado en un pueblo desierto. Noté su mirada triste, algo que contrastaba con la fama de desquiciado que tiene. Como el mundillo es pequeño, era inevitable que se encuentre con alguien que conozca a su ex esposa. Y así fue, se encontró con una amiga suya que, además, es gran amiga de la mujer a la que -por su mirada y sus reacciones- él seguía amando. Saludaron, comenzaron a conversar y él le preguntó por ella... Con cierta incomodidad, la mujer no tuvo más que contarle que la había visto el fin de semana, embarazada y feliz con sus invitadas, su esposo y su baby shower. Mientras contaba lo que habían hecho, él la escuchaba y yo lo miraba de reojo. Pude notar esa reacción, la expresión, cambios que se le notaron incluso en la piel y la mirada de un condenado a muerte que tiene que salir de la celda hacia el lugar donde le quitarán la vida. Él intentaba sonreír, …