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Mostrando las entradas con la etiqueta NATURAL

Pienso en ti todo el tiempo...

Métodos para olvidar

"Acabo de despertarme y me pasa algo extraño. Pasa que me olvidé de todo" . Así empieza Lo que no existe más , del buen Calamaro , tema que cuenta el despertar de un tipo que ha perdido la memoria y que siente la bendición de no tener guardados los dolores del pasado... "algo así como haber cumplido una condena, algo así como una oportunidad" . Siempre me gustó este tema del Salmón , sobre todo por esa estúpida fascinación que he sentido por el olvido como una suerte de liberación del individuo de su propio pasado, sus dolores, sus amores-desamores y todo lo malo que le pasó. La única liberación posible, en realidad. Ahora que todo -o casi todo- es dolor, he vuelto a darle vueltas en mi cabeza a este tema del olvido, el olvido selectivo, si es posible, aunque puede que el olvido absoluto sea el mejor. Podría empezar por el polvo de nepente -del griego νηπενθής que significa exento de dolor-, el mismo que Helena (que vivía con su esposo Menelao -no como e...

The shower (Charles Bukowski)

we like to shower afterwards (I like the water hotter than she) and her face is always soft and peaceful and she'll watch me first spread the soap over my balls lift the balls squeeze them, then wash the cock: "hey, this thing is still hard!" then get all the hair down there,- the belly, the back, the neck, the legs, I grin grin grin, and then I wash her... first the cunt, I stand behind her, my cock in the cheeks of her ass I gently soap up the cunt hairs, wash there with a soothing motion, I linger perhaps longer than necessary, then I get the backs of the legs, the ass, the back, the neck, I turn her, kiss her, soap up the breasts, get them and the belly, the neck, the fronts of the legs, the ankles, the feet, and then the cunt, once more, for luck... another kiss, and she gets out first, toweling, sometimes singing while I stay in turn the water on hotter feeling the good times of love's miracle I then get...

El placard distinto de tu destino

Hoy se cumplen 12 años de escribir. Uno escribe toda la infancia en la escuela y en el colegio, sigue en la adolescencia y todo es normal. Lo raro es cuando, ya en la universidad, el cuaderno de Psicofisiología y Dinámica I y todo lo demás deja de ser lo que era y uno empieza a ser lo que será para siempre... ¿Para siempre? -ya decía yo que para siempre resultó ser demasiado tiempo- Después de haber vagado por la universidad durante demasiado tiempo, quisiera haberme ahorrado muchas cosas y simplemente hacer lo que me enseñaron en la escuela: leer y escribir... Ahora que la gente cree que soy un poeta, que aparece mi nombre junto a la palabra "escritor" en los periódicos, que me piden textos para darlos a conocer, que ha revivido el tema de El placard distinto de tu destino , posteo las primeras líneas, tal como fueron creadas, entre manchas, tachones y faltas de ortografía. No incluiré más del texto porque, con la distancia que dan los años, casi nada de lo que escribí ahí ...

Los tipos duros no bailan

En su poema On the hustle -¿es eso un poema?-, Bukowski dice Somebody asked: "What do you think of Norman Mailer?" I told them that I didn't think about Norman Mailer ... Bueno, pues yo sí pienso en Norman Mailer, al menos en el título de ese libro que leí y que me gustó y que ahora no recuerdo para nada -como dice Spinetta en La búsqueda de la estrella , "La memoria me resulta complicada, no me acuerdo ni de las cosas que leí" -. Ese libro es Los tipos duros no bailan , de donde incluso robé una frase para mi tesis... La cosa es que compré ese libro hace años en el Supermaxi porque me pareció que tenía el mejor título del mundo, y lo leí rápidamente. La frase se me quedó y la usaba como excusa, como escape en alguna de esas raras ocasiones en las que aparecía la chance de bailar y no estaba lo suficientemente ebrio como para hacerlo. No es que yo crea que soy un tipo duro, pero cualquier excusa es válida cuando se trata de evitar un baile. Así han pasado lo...

Los últimos besos

El último beso que di fue rápido, tranquilo, un poco apurado, frente a la parada de la Ecovía... la despedida, con un taxi que paraba para llevársela, con el vacío de una ciudad en feriado donde nadie se acercó a nosotros para mojarnos. Bueno, el último beso fue ayer por la noche, en un sueño, pero mis sueños no importan... nunca han importado, así que mejor me limito a la vida real. El último beso hasta hoy... Pero ha habido otros últimos besos, sellos definitivos sobre historias de amor, de pasión, historias que no debían suceder, historias que no ten ían que terminar... La gran mayoría de ellos llegaron junto con mi completa seguridad de que era el último, así que iban acompañados también de la rotura del corazón, besos tristes con bonitas canciones de fondo. Al primer último beso que tuve no lo recuerdo muy bien. Creo que fue en la esquina de esa gasolinería de la 10 y Naciones Unidas, aunque puedo estar equivocado. Tengo que reconocer que no fue con la misma chica de mi primer bes...

Inventario

El dolor con el que empezó el año, el corazón roto, los mensajes sin respuesta, la noche que me hubiera cambiado la vida, las largas horas lamentando todo, los besos que perdí, las marcas que se borraron de la piel, el comerse las uñas -metafóricamente-... Pero también estaba el André, el André y la Diana por acá... La muerte de mi abuela , el terrible sonido de la tierra cayendo sobre su ataud, el desamparo, el resto de la tristeza... La aparición repentina, los besos apasionados en el asiento del auto, las manos descontroladas, el nuevo adiós, el no entender, el no saber por qué... y seguir... María Susana Rivadeneira en el concierto de Bryan Adams, el saludo y el beso volado que me dejó volado, el chat y lo demás... El Quinche, los viajes y paseos, las entrevistas, la Vero y las primas, los bailes y las noches largas y extrañas, la Virgen... La soledad, el descanso, la nada, la pena y la nada... Las mujeres virtuales, los nuevos teamos por teléfono , los mensajes en el blog, los int...

Lunático

Las cosas salen de los lugares menos pensados... El otro día me fui a ver La tourneuse de pages y conocí a Déborah François , la protagonista, hermosa mujer dueña de una belleza perturbadora, pese a no ser el tipo de mujer que me gusta -o talvez por eso-, y dueña también de un par de lunares en el cuello. De la película mejor no hablar, así que de una me dedico a lo que salió de la caja de Pandora que se abrió con los lunares. Fue algo totalmente imprevisto, un disparador escondido en lo recóndito del inconsciente, en la parte prohibida de la memoria... Prohibida porque es el camino directo a la bodega donde se guarda lo que no se debería volver a ver. Estoy exagerando... me gusta recordar algunas de estas cosas que alguna vez fueron letales y premeditadas minas antipersonales que dejaron enterradas ciertas chicas para volarme en pedazos después de su partida -toda mina extermina-. Con el paso del tiempo me he dado cuenta que hasta el más insufrible dolor deja de ser lo que era... qué...

¿Habrá pileta en Tokio?

Soy un tipo que ha perdido todo el amor del mundo. Pero no me importa ahora. Somos los campeones de América. Quisiera tener aquí a la mujer que amo y besarla interminablemente para festejar y levantar la copa con ella... pero, por primera vez en la vida, no me importa que ella no esté a mi lado... somos los campeones de América. Todas las mujeres que pusieron su amor -a veces hasta sus piernas- sobre mis hombros como una bestia inmensa , y luego me dejaron como si nada, no importan ahora. No importa ni su amor, ni su cobardía, ni sus ganas, ni su belleza, ni su odio final, ni las canciones, ni mi propio dolor. No importa. Nada importa. Somos los campeones de América. El amor es una maldición... Maldita sea la maldición que maldice mi maldita vida ... Pero me vale... somos los campeones de América y no me voy a cansar de repetirlo ni de sentirlo dentro de mí. Tengo que reconocer que, en el partido con Libertad aquí, había perdido la fe. Mitad del segundo tiempo y empatábamos a ce...

La vida se cuenta en asientos de taxis

Hubo un tiempo en que tuve a alguien. Y ella me tuvo también. ¿Se dan cuenta qué perfecto puede llegar a ser todo en esta vida? Pero, como era de esperarse, no duró... nada dura lo que debe... Ha pasado más de un año y los recuerdos están todavía claros, como si hubiera sido ayer... pero algo es diferente. Debe ser por la certeza de que no se va a repetir, esa extraña sensación de no haber luchado un poco más por lograr todo lo que quería, el haberme dejado convencer y esa estúpida capacidad de aceptar la verdad. Ella puso su cabeza en mi hombro... ¿qué más podría pedir? Lo había deseado por tanto tiempo y un día, de la nada, sorpresivamente, pasó. Su aroma se quedó en mí, la suavidad de su piel, sus besos tan apasionados... todo era para mí. Diecinueve días después, sin habernos vuelto a ver, el sueño se acabó. Y me quedé sin su cabeza en mi hombro... El tiempo me encontró después de lado a lado, saliendo con chicas, probando talentos en el desagradable pero irresistible juego de la ...

El año en que vivimos peligrosamente

Es hora de recapitular las ho stias que me ha dado el mundo ... Ha sido el mejor año de mi vida, eso no me lo quita nadie, lleno de puntos altos, excitación máxima, conciertos, sobrino, amigos, dolor, campeonatos, música, toqué el Paraíso con las manos y bajé a los infiernos... y, al final, todo está casi como cuando empezó, con una que otra cana, más cicatrices en el corazón, ganas y más ganas de cerveza, necesidad de olvidar, necedad de recordar. A fines del 2006 mandé un e-mail a los panas en el que, entre otras cosas, les deseaba que los gatos (o las gatitas) que bajen de los tejados en noches frías, sean expertos en el arte de calentar; que quienes cargan con un corazón roto encuentren curitas, aunque sea temporales, en labios seductores; que los besos sean sólo besos y todo besos; que sepamos que no hay finales felices, pero no por eso debemos dejar de arriesgar; que no evitemos esos dolores del cuerpo que conllevan dolores del corazón; que sepamos cómo responder a esos guiños d...

Sleeping with ghosts

Ayer cambié de colchón. Lo hice porque el anterior ya estaba un poco -bastante- viejo y porque quería ver si los fantasmas se iban a la basura con el colchón viejo... Timing, perfect timing... yo no lo planeé así pero resultó ser el día más apropiado de la vida para este cambio. Al final, como siempre, la realidad me da un portazo que me deja sangrando, los ojos llenos de lágrimas y sin entender nada de nada. No quiero escribir mucho hoy, no sé si tenga las fuerzas, pero al menos quiero relatar los hechos. Fui a dormir con el nuevo colchón y me di cuenta que los fantasmas no habitaban en él. Dormí abrazado a un cuerpo que alguna vez tuve a mi lado, abrazado fuertemente, con una tristeza infinita porque ella ni cuenta se dio. En el sueño me vino a visitar y me dio un beso, nada más para que no me muriera... como siempre, lo consiguió. Ella siempre consigue lo que quiere. Despertaba a cada rato sin ganas de soltarla, mientras otros fantasmas esperaban su oportunidad para recrear viejos ...