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Mostrando las entradas con la etiqueta Lentes

Algún día lo perderé

Buena versión del Perro Andaluz, obra del Burricornio Como algunos sabrán, soy un ciborg . Tengo un ojo ciborg y eso me convierte en un ciborg . No me parezco mucho al tipo de Tetsuo, the iron man , pero igual. Es como estar muerto: uno está o no está, pero no está en algún punto intermedio. Así, yo soy un ciborg y punto. Desde aquel accidente que tuve mientras River le ganaba a Barcelona en el Modelo por la semifinal de la Libertadores ’86 , dejé de ver bien con mi ojo izquierdo. Me operaron por la catarata traumática resultante, me sacaron el cristalino y tuve que usar lente de contacto durante un tiempo. Bueno, la verdad es que tendría que haber usado el lente toda la vida, pero resulté ser un poco alérgico, no podía ni ponérmelo ni quitármelo y no soportaba tenerlo dentro de mi ojo... era como tener una piedra dentro. Así que dejé de usarlo. Muchos años después –creo que fue en el 2004– me volvieron a operar y, esa vez, me pusieron un lente intraocular. Un objeto extrañ...

Ella me confundió con otra persona

Me acerqué al bar para comprar una cerveza. Ella estaba ahí, comprando algo también con su madre. Ya habíamos saludado cuando ella llegó al lugar. Nos miramos, sonreímos, y me preguntó que cómo era que me llamaba yo. Le dije mi nombre y ella lo repitió. Entonces le pregunté su nombre y ella me lo dijo. Hasta ahí, todo bien. Después ella, notando una falta de decisión o un exceso de timidez o, simplemente, unas pocas ganas de conversar, me preguntó si yo era el tipo que se le acercó a conversar en el Aguijón. Yo sonreí y le dije que no, que no era yo. Ella dijo que sí, que sí era yo. Yo estaba seguro que no era yo, pero, por si acaso, por si no me acordara haberme acercado a alguien alguna vez que estuve en el Aguijón, le pregunté que cuándo había conocido al tipo este y ella me dijo que la semana pasada. Con esa respuesta quedé seguro que no era yo y le dije que no era posible que haya sido yo porque no he ido al Aguijón en años. Creo que ella creyó que me estaba haciendo el chist...

There is no cure for this

Tuve otro blog al que maté. Cumplió su ciclo y hace demasiados meses -todo este año- que estaba abandonado sin nada nuevo, aunque había miles de novedades maravillosas que hubieran encajado muy bien ahí. Era el de La banda sonora de lo que viví y estaba dedicado a la música. Ahí posteaba canciones con sus respectivos videos, las letras y un texto pertinente o impertinente, según como se quiera ver. No tenía muchos seguidores aunque tuvo su buen momento en el que se llenó de comentarios. Al matarlo quedaron incumplidas algunas promesas lanzadas al viento en el fragor de los grandes temas que contenía, como la de incluir un video con las imágenes de Katy Jurado llorando en Pat Garret & Billy The Kid de Sam Peckinpah, con su rostro sin desmaquillar, para La pena o la nada de Nacho Vegas -un video que me hubiera tocado hacer a mí- o la de postear el que hice de la versión lenta -esa de la banda sonora de Caballos salvajes de Piñeyro- del Algún lugar encontraré de Calamaro. No i...

Me necesito enamorar

Es fácil... es muy fácil. Saber lo que uno quiere simplifica las cosas para todos... Para todos excepto para mí. Aclarémoslo... Aceptémoslo... ¿Dónde diablos voy a conseguir lo que quiero? Hoy, más que nunca, tengo claros los detalles, las formas, los comportamientos, el todo... El todo de la mujer que ha de ayudarme a regir mi vida de hoy en adelante. Y por eso, por el conocimiento que tengo de lo que quisiera que fuera mi futuro, sé que me lo arruiné para siempre, porque ¿de dónde diablos voy a sacar una mujer así? ¿Existe, acaso, lo que para mí es la perfección? ¿Qué demonios me pasa? Unos pocos puntos que la definen, ayudan también a definir mi grado de estupidez: Primero, lo que El Tipo y yo fuimos descubriendo con el pasar de los años, con el pasar de las mujeres que desfilaban frente a nuestros ojos, tan lejanas, tan de pasarela europea y televisiva, tan de rompecorazones teledirijidos: flaca, alta, blanca, narizona, pelo negro, largo, lacio, ojos negros... Y LENTES... LENTES......

Las prefiero con lentes

¿Que por qué me gustan las mujeres con lentes? Pues no lo sé... sólo sé que, aunque una chica me parezca guapísima, me parecerá más guapa aun si la veo con lentes. Depende también del tipo de lentes -porque hay unos que no tienen nada que ver con nada- y del tipo de mujer -porque a algunitas ni los lentes más perfectos les salvan-; en resumen, las mujeres con lentes atrapan mi mirada, y suele pasar que no las puedo dejar de mirar. Después del caso de la parada de bus aquella vez, me sentí inmortal, bien y mal. Cuando vuelvo a verla con lentes pierdo y gano algo, pero me quedo igual, sin un “que te vaya bien” ni un beso ni nada, y seguimos nuestro camino como lo que somos, como dos extraños, aunque yo pueda dibujar su cara de memoria en la oscuridad, siempre con lentes... Yo la prefiero con lentes. Ella me prefiere lejos.